jueves, 17 de diciembre de 2009

Instrucciones para romper una muñeca

Cuando miro mi pequeña vida y todas las mujeres que he conocido no puedo evitar pensar en lo mucho que han hecho ellas por mí y lo poco que he hecho yo por ellas; cómo todas me han cuidado y se preocuparon por mí y yo nunca les devolví el favor.
Sí, yo creía que salía ganando.

Alfie

(Ésta es una entrada seria. De vez en cuando lo soy. Pero por muy poco tiempo. Por suerte.)

Se precisan pocos esfuerzos para romper una muñeca. Para empezar, se hace poco a poco, de forma que no pueda darse cuenta. Y dando una de cal y otra de arena. Así, la muñeca nos va entregando todo el amor que tiene. Y poco a poco, se entrega a sí misma, como una especie de rehén a cambio de algo que parece estar demasiado alto para ser alcanzado. Puede ser algo tan loable como el amor de la otra persona. O la estima de la otra persona. O el aprecio. Pero todo está fuera de ella. En la otra persona.
Y poco a poco es más pequeña. Tan pequeña, que se rompe el día que la dejamos caer.


Poco a poco, con mucho esfuerzo, y muchas manos amigas, la muñeca se recompone.


Aunque hay grietas que adquieren un nuevo dolor con otra nueva comprensión.

-No digas palabras como ésas. Nadie las utiliza.
-No hables así, habla normal.
-Deja de hablar como un libro. Es que pareces un libro. Y dices cada tontería...
-No me hables de ese tema. Estás todo el día hablando de lo mismo. Y me aburre.
-Es que eres tan torpe que...

Algunas muñecas son irrompibles. Porque el material que tienen en su interior las aleja de manos inconscientes. Pero muchas han sido muñecas rotas. No son ni mejores, ni peores que las otras. Por suerte, aprenden a no serlo más. Por suerte, se hacen irrompibles. Por suerte, todo queda atrás.

Y el día en que todo aquello queda atrás, se quedan en paz y son capaces de perdonar. De perdonar una forma distinta de amar, y seguir adelante. Sin mirar hacia atrás.

Y entonces... sólo entonces... llega un momento, una persona, y...
...
...
entonces son como Paco Martínez Soria en el planeta del amor.


El planeta del amor es licencia de Moli.
Cualquier parecido con la realidad es imaginación suya. O no.

Y de propina, ésta canción:

12 comentarios:

Superflicka dijo...

Hay mucha gente estúpida en el mundo, y una de las lecciones de la vida es aprender a diferenciarlos de la gente que vale. Lección dura donde las haya.

(Al leer el título, pensé que te habías roto una muñeca... Como siempre hablas de desatres propios varios... ^^)

Laia... dijo...

ME acuerdo de esa frase de Alfie. Y mira que no es una gran película, realmente apenas recuerdo nada del contenido, pero el Sí, yo creía que salía ganando se me quedó.

Todas las muñecas rotas deberían estar orgullosas de haberlo sido. Y sobretodo, de haber dejado de serlo :)

Raven dijo...

Hay tanta gente que no merece la pena, demasiada. Cobardes, egoístas y otros tantos que miran a otro lado.

*Carretera y manta, no lo pienses más. Salta, ríe, baila*

PD: Soy de los pocos que aprecian a este cantante antes y después. Tanto siendo Sugarless como siendo huecco

Hay una canción de sugarless que se llama "Más gas" Cuya letra en parte me recuerda a la que pones. Cambia su tono de voz, su estilo musical pero parece que sigue siendo él mismo.

*Corres y no vuelas la distancia se hace eterna, y tu vida se derrite qué tal esa silla vieja...no hay dolor no queda pena, te arrepentirás cada minuto si te quedas ! *

Jezabel dijo...

Todos nos rompemos antes o después, corazón. No es algo para estar orgulloso, pero es inevitable que ocurra. Hay que saber apreciar el valor de tener amigos que nos ayuden a recomponernos y la voluntad para hacerlo nosotros mismos, porque solo uno mismo puede alejarse de los que le quieren romper.

Ana dijo...

Me reafirmo en el comentario de Jezabel.
Me rompi, hace mucho, me recompuse y ahora soy feliz.

Besitos

Cattz dijo...

¿Hay gente que no se rompe nunca? Qué envidia. Yo ya llevo dos rotos totales y abolladoras que ni se pueden contar XD

Un beso muuuy fuerte :*

V dijo...

Y entonces... y entonces lo que dieron de la única forma que sabían, con todo el corazón, les llega multiplicado cientos de veces y desde esa persona que alguna vez pensaron que no existía, que ni sabían que existía. Pero que resulta que estaba ahí, esperando sin saberlo, a quedarse con todo lo que un ciego no fue capaz de ver. Y es lo mejor, precisamente porque no hay nada mejor :) y piensan que hasta valió la pena haber perdido para terminar ganando, porque una es como es, también por lo pasado. Y cuánto vale lo que no tenía, mereciéndolo más que nadie.

Suma y sigue.

Y de paso, los espectadores la mar de encantados.

Por fin.

Abrazos mil, peón... o reina? ;-)

Illuminatus dijo...

Nil carborundum illegitimi!

Kekalandya dijo...

Hay muchas personas en el mundo que no merecen tener muñecas...
Tranquila, que no hay nada que no arregle el "superglu" ;)

Un beso.

BUENAS NOTICIAS dijo...

Jope........

Heike dijo...

Compatriota querida...

Supongo que lo ideal sería que la parte de la muñeca encargada de la autoregeneración no se rompiera nunca...

Yo creo (y tengo algún brazo colgando ahora mismo) que precisamente de esto va, ¿no?

De repente te encuentras con los morros contra el suelo, cara de ¿pero qué ha pasado aquí? te duele todo, haces evaluación de daños y al cabo de un tiempo, te levantas, te sacudes un poco el polvo y... p'alante.

Mil besos

Neo dijo...

jajaja, no podías mantener un poco de seriedad, eh? jajaja claro que si :)

cuando era crío, en casa de mi abuela había un osito, mi favorito, el más viejuno y al que le faltaba un ojo.

La esencia de una muñeca no se rompe nunca, pero cuando la muñeca lo ve, deja de ser muñeca y se convierte en mujer :)

genial

1bso