Pues eso. Que este año me he dividido además de entre mis labores científicas , en el aprendizaje de cierto idiomaautonómico e ínglis.
Y empiezo a estar un poco hastalasnarices. Mi cerebro no consigue dividirse: hablo en idiomaautonómico en ínglis y viceversa.
Siempre suelo decir que yo iba para intérprete, pero enseguida me lo quité de la cabeza por motivos bastante evidentes. No quiero ni pensar la que podría haber liado.
Por ejemplo, hoy. En castellano:
Interlocutor: Tendrás que llamar a la grúa
Biónica: ¿Um? ¿Que tendré que ver la amargura? (Esto no puede ser...)
............................................................................................
Esta era una entrada que tenía a medio preparar sobre mi aprendizaje de idiomas (sí, algunos sordos estamos tan locos como para ponernos a una cosa inicialmente tan difícil para nosotros). Pero debido al giro de los acontecimientos, nada alegre por cierto, me veo obligada a suspender un cierto tiempo su escritura. Que prometo que era mucho más graciosa.
Traducido: que estoy con un cabreo de tres pares de narices.
Razones: no pretendo tenerlas, obviamente sé que fallé. Pero hay cosas que me duelen en el orgullo si se puede decir un sitio.
Así que hoy inauguro la sección "Calimero". Alguno se acordará de este pollo quejica:
Hechos: Biónica va a la escuela de idiomas con intención de hacer el examen oficial de ínglis. Como se ha hecho obvio y patente, a lo largo de todo un curso, y dado que la sordera se encuentra alrededor del 95% de pérdida, no ha realizado nunca ninguna prueba de listening, previo acuerdo con la profesora.
(Señora, si no puedo en castellano escuchar decentemente la radio, cómo voy a poder en inglés...)
Hete aquí que se encuentra el día del examen con que ha de hacerla. Después de varios follones, y conseguir no hacerla, se encuentra con frases como estas:
-Vosotros os tenéis que responsabilizar de presentar los papeles que justifiquen que no puedes hacer dicha prueba, ¿o no te imaginas la injusticia que sería para tus compañeros?
(Sí señora... exactamente igual que tener que hacer tres pruebas, y estar físicamente incapacitado para hacer una de ellas, y evaluarte de las tres. Como todo el mundo. Sí, es injusto para ellos)
-¿Y cómo es que el año pasado cuando te has presentado por libre, y has hecho la prueba con los casquitos, tal como la están haciendo tus compañeros con deficiencias auditivas ahora mismo con el ordenador? Si me hubieras dicho que tenías casi un 100% de pérdida no habrias hecho la prueba.
(Mentira. El año pasado sólo me dieron una alternativa. O dos, según se mire. O ponerse cascos o nada. Y evidentemente, después de haber pagado los derechos del examen libre, no iba a elegir nada. Y si ves una audiometría como un plato, no hace falta ser un lince para ver que la persona te entiende de milagro... ah, suspicacia... no se entiende cómo una persona puede seguir la conversación ¿eh? ¿Y si resulta que es un aprovechado?)
-Vosotros tenéis que luchar porque se os adapten las cosas, nosotros no podemos adaptarnos a vosotros. Eso no es así.
(De acuerdo en parte en eso. Pero, ¿quién eres tú para darme lecciones a mí, de nada, y menos de esto?)
Resumen: Que la culpa es mía. Ha sido un malentendido, sí. Pero no entiendo cómo todavía se me ocurre hacer estas cosas. Y confiar ciegamente en la ley de accesibilidad. Y pensar que los papeles de un año a otro se conservan (para mí que la Sanjuanada la hacen con todos los papeleos que presentamos)
Señora jefa de departamento, dos puntos
Entiendo que mi deber era informar a la escuela oficial de idiomas mi osadía de no hacer una prueba ligeramente desventajosa para mí (total, sólo es un 25% de la nota) y situar en clara desventaja al resto de mis pobres compañeros (los que por otra parte, demuestran mayor sensibilidad).
Lo que aún no termino de entender, es cómo, habiendo sido un alumno libre de la misma escuela y presentando diversos papeles para solicitar una adaptación del examen libre, entre los que se cuentan un certificado de minusvalía, una audiometría con una caída¿logarítmica? exponencial (¿Sombrerero, me ayudas?), un informe médico, en el que mi otorrino, nada optimista con mis posibilidades, certifica que padezco una pérdida total... ¿se tiran a la papelera? Entiendo la acumulación de papel, pero en la era de la informática, ¿es mucho pedir un seguimiento informatizado de los alumnos?. Oh, entiendo, son chorropecientos los alumnos, cómo se me ocurre pensar siquiera eso.
Y tampoco entiendo por otra parte, que el año anterior sólo me ofreciesen una alternativa, de hacerlo con unos cascos (de todo punto, imposible para mí, porque me apoyo en información visual todo el tiempo, y todavía no veo cómo conseguir transcribir el giro de un CD en información visual para mí, no me ha salido todavía un señor que me recite el contenido, de verdad que sigo intentándolo), y este año, resulta que podía elegir también entre no hacerlo siquiera.
Señora, entiendo que cuando se me conoce es difícil creerme que soy sorda, de verdad entiendo su suspicacia, y consciente y sabedora de ello, el año pasado no la iba a solicitar que no me hiciera la prueba porque sí (razón suficiente en mi caso), porque entonces en lugar de tener el follón este año, habría sido el pasado.
Asumo mi responsabilidad de preocuparme porque los exámenes se desarrollen en el modo que yo pueda hacerlos, y por confiar demasiado ciegamente en la administración y creer que los profesores se encuentran en comunicación entre ellos, y están para ayudarnos. No, no se me vuelve a ocurrir pensar eso. De todo punto, asumo mi responsabilidad, única y mía, puesto que como usted bien me ha aleccionado somos nosotros los que debemos luchar por conseguir las adaptaciones necesarias. Por si acaso en algún momento de mi vida me he creído que me regalaban algo. Gracias por su lección.
Sólo como sugerencia, en las instituciones donde se enseña idiomaautonómico, el profesor hace gala de una cierta cercanía con el alumno, la suficiente para recordarle que debe presentar sus derechos antes de hacer el examen y en el sitio X. Y demuestran estar mejor preparados y con la mente más abierta, que para sugerir unos simples cascos. Pero no es por comparar, en absoluto. Que sé que la culpa es toda mía.
La semana que viene inundaré sus despachos con justificaciones en las que se pruebe que no soy una aprovechada (es que resulta sospechoso que yo entienda... ya he visto esa mirada muchas veces), porque si algo me han enseñado, es que de los sitios hay que irse con la cabeza alta.
Sin más, reciba un cordial saludo. Espero que guarde un buen recuerdo de mí. Creo que me pitan los oídos, y no sé por qué es.
Biónica
Nota: Fuera de todo tono de ironía que he utilizado para desahogarme, lo cierto es que tuve errores como pecar de un exceso de confianza hacia una institución que creía comprensiva y preparada y no solventar los problemas antes de que se presenten, como haberme preocupado por informarme si era necesario presentar papeles de nuevo.
Se acabó mi momento Calimero. Voy a ver si me descombustiono un rato.
Y empiezo a estar un poco hastalasnarices. Mi cerebro no consigue dividirse: hablo en idiomaautonómico en ínglis y viceversa.
Siempre suelo decir que yo iba para intérprete, pero enseguida me lo quité de la cabeza por motivos bastante evidentes. No quiero ni pensar la que podría haber liado.
Por ejemplo, hoy. En castellano:
Interlocutor: Tendrás que llamar a la grúa
Biónica: ¿Um? ¿Que tendré que ver la amargura? (Esto no puede ser...)
............................................................................................
Esta era una entrada que tenía a medio preparar sobre mi aprendizaje de idiomas (sí, algunos sordos estamos tan locos como para ponernos a una cosa inicialmente tan difícil para nosotros). Pero debido al giro de los acontecimientos, nada alegre por cierto, me veo obligada a suspender un cierto tiempo su escritura. Que prometo que era mucho más graciosa.
Traducido: que estoy con un cabreo de tres pares de narices.
Razones: no pretendo tenerlas, obviamente sé que fallé. Pero hay cosas que me duelen en el orgullo si se puede decir un sitio.
Así que hoy inauguro la sección "Calimero". Alguno se acordará de este pollo quejica:
"¡Esto es una injusticia! Nadie me quiere" (Calimero)
Hechos: Biónica va a la escuela de idiomas con intención de hacer el examen oficial de ínglis. Como se ha hecho obvio y patente, a lo largo de todo un curso, y dado que la sordera se encuentra alrededor del 95% de pérdida, no ha realizado nunca ninguna prueba de listening, previo acuerdo con la profesora.
(Señora, si no puedo en castellano escuchar decentemente la radio, cómo voy a poder en inglés...)
Hete aquí que se encuentra el día del examen con que ha de hacerla. Después de varios follones, y conseguir no hacerla, se encuentra con frases como estas:
-Vosotros os tenéis que responsabilizar de presentar los papeles que justifiquen que no puedes hacer dicha prueba, ¿o no te imaginas la injusticia que sería para tus compañeros?
(Sí señora... exactamente igual que tener que hacer tres pruebas, y estar físicamente incapacitado para hacer una de ellas, y evaluarte de las tres. Como todo el mundo. Sí, es injusto para ellos)
-¿Y cómo es que el año pasado cuando te has presentado por libre, y has hecho la prueba con los casquitos, tal como la están haciendo tus compañeros con deficiencias auditivas ahora mismo con el ordenador? Si me hubieras dicho que tenías casi un 100% de pérdida no habrias hecho la prueba.
(Mentira. El año pasado sólo me dieron una alternativa. O dos, según se mire. O ponerse cascos o nada. Y evidentemente, después de haber pagado los derechos del examen libre, no iba a elegir nada. Y si ves una audiometría como un plato, no hace falta ser un lince para ver que la persona te entiende de milagro... ah, suspicacia... no se entiende cómo una persona puede seguir la conversación ¿eh? ¿Y si resulta que es un aprovechado?)
-Vosotros tenéis que luchar porque se os adapten las cosas, nosotros no podemos adaptarnos a vosotros. Eso no es así.
(De acuerdo en parte en eso. Pero, ¿quién eres tú para darme lecciones a mí, de nada, y menos de esto?)
Resumen: Que la culpa es mía. Ha sido un malentendido, sí. Pero no entiendo cómo todavía se me ocurre hacer estas cosas. Y confiar ciegamente en la ley de accesibilidad. Y pensar que los papeles de un año a otro se conservan (para mí que la Sanjuanada la hacen con todos los papeleos que presentamos)
Señora jefa de departamento, dos puntos
Entiendo que mi deber era informar a la escuela oficial de idiomas mi osadía de no hacer una prueba ligeramente desventajosa para mí (total, sólo es un 25% de la nota) y situar en clara desventaja al resto de mis pobres compañeros (los que por otra parte, demuestran mayor sensibilidad).
Lo que aún no termino de entender, es cómo, habiendo sido un alumno libre de la misma escuela y presentando diversos papeles para solicitar una adaptación del examen libre, entre los que se cuentan un certificado de minusvalía, una audiometría con una caída
Y tampoco entiendo por otra parte, que el año anterior sólo me ofreciesen una alternativa, de hacerlo con unos cascos (de todo punto, imposible para mí, porque me apoyo en información visual todo el tiempo, y todavía no veo cómo conseguir transcribir el giro de un CD en información visual para mí, no me ha salido todavía un señor que me recite el contenido, de verdad que sigo intentándolo), y este año, resulta que podía elegir también entre no hacerlo siquiera.
Señora, entiendo que cuando se me conoce es difícil creerme que soy sorda, de verdad entiendo su suspicacia, y consciente y sabedora de ello, el año pasado no la iba a solicitar que no me hiciera la prueba porque sí (razón suficiente en mi caso), porque entonces en lugar de tener el follón este año, habría sido el pasado.
Asumo mi responsabilidad de preocuparme porque los exámenes se desarrollen en el modo que yo pueda hacerlos, y por confiar demasiado ciegamente en la administración y creer que los profesores se encuentran en comunicación entre ellos, y están para ayudarnos. No, no se me vuelve a ocurrir pensar eso. De todo punto, asumo mi responsabilidad, única y mía, puesto que como usted bien me ha aleccionado somos nosotros los que debemos luchar por conseguir las adaptaciones necesarias. Por si acaso en algún momento de mi vida me he creído que me regalaban algo. Gracias por su lección.
Sólo como sugerencia, en las instituciones donde se enseña idiomaautonómico, el profesor hace gala de una cierta cercanía con el alumno, la suficiente para recordarle que debe presentar sus derechos antes de hacer el examen y en el sitio X. Y demuestran estar mejor preparados y con la mente más abierta, que para sugerir unos simples cascos. Pero no es por comparar, en absoluto. Que sé que la culpa es toda mía.
La semana que viene inundaré sus despachos con justificaciones en las que se pruebe que no soy una aprovechada (es que resulta sospechoso que yo entienda... ya he visto esa mirada muchas veces), porque si algo me han enseñado, es que de los sitios hay que irse con la cabeza alta.
Sin más, reciba un cordial saludo. Espero que guarde un buen recuerdo de mí. Creo que me pitan los oídos, y no sé por qué es.
Biónica
Nota: Fuera de todo tono de ironía que he utilizado para desahogarme, lo cierto es que tuve errores como pecar de un exceso de confianza hacia una institución que creía comprensiva y preparada y no solventar los problemas antes de que se presenten, como haberme preocupado por informarme si era necesario presentar papeles de nuevo.
Se acabó mi momento Calimero. Voy a ver si me descombustiono un rato.



















