viernes, 29 de mayo de 2009

Ar yu espíquin ínglis?

Pues eso. Que este año me he dividido además de entre mis labores científicas , en el aprendizaje de cierto idiomaautonómico e ínglis.

Y empiezo a estar un poco hastalasnarices. Mi cerebro no consigue dividirse: hablo en idiomaautonómico en ínglis y viceversa.

Siempre suelo decir que yo iba para intérprete, pero enseguida me lo quité de la cabeza por motivos bastante evidentes. No quiero ni pensar la que podría haber liado.

Por ejemplo, hoy. En castellano:

Interlocutor: Tendrás que llamar a la grúa

Biónica: ¿Um? ¿Que tendré que ver la amargura? (Esto no puede ser...)

............................................................................................

Esta era una entrada que tenía a medio preparar sobre mi aprendizaje de idiomas (sí, algunos sordos estamos tan locos como para ponernos a una cosa inicialmente tan difícil para nosotros). Pero debido al giro de los acontecimientos, nada alegre por cierto, me veo obligada a suspender un cierto tiempo su escritura. Que prometo que era mucho más graciosa.

Traducido: que estoy con un cabreo de tres pares de narices.

Razones: no pretendo tenerlas, obviamente sé que fallé. Pero hay cosas que me duelen en el orgullo si se puede decir un sitio.

Así que hoy inauguro la sección "Calimero". Alguno se acordará de este pollo quejica:



"¡Esto es una injusticia! Nadie me quiere" (Calimero)

Hechos: Biónica va a la escuela de idiomas con intención de hacer el examen oficial de ínglis. Como se ha hecho obvio y patente, a lo largo de todo un curso, y dado que la sordera se encuentra alrededor del 95% de pérdida, no ha realizado nunca ninguna prueba de listening, previo acuerdo con la profesora.

(Señora, si no puedo en castellano escuchar decentemente la radio, cómo voy a poder en inglés...)

Hete aquí que se encuentra el día del examen con que ha de hacerla. Después de varios follones, y conseguir no hacerla, se encuentra con frases como estas:

-Vosotros os tenéis que responsabilizar de presentar los papeles que justifiquen que no puedes hacer dicha prueba, ¿o no te imaginas la injusticia que sería para tus compañeros?

(Sí señora... exactamente igual que tener que hacer tres pruebas, y estar físicamente incapacitado para hacer una de ellas, y evaluarte de las tres. Como todo el mundo. Sí, es injusto para ellos)

-¿Y cómo es que el año pasado cuando te has presentado por libre, y has hecho la prueba con los casquitos, tal como la están haciendo tus compañeros con deficiencias auditivas ahora mismo con el ordenador? Si me hubieras dicho que tenías casi un 100% de pérdida no habrias hecho la prueba.

(Mentira. El año pasado sólo me dieron una alternativa. O dos, según se mire. O ponerse cascos o nada. Y evidentemente, después de haber pagado los derechos del examen libre, no iba a elegir nada. Y si ves una audiometría como un plato, no hace falta ser un lince para ver que la persona te entiende de milagro... ah, suspicacia... no se entiende cómo una persona puede seguir la conversación ¿eh? ¿Y si resulta que es un aprovechado?)

-Vosotros tenéis que luchar porque se os adapten las cosas, nosotros no podemos adaptarnos a vosotros. Eso no es así.

(De acuerdo en parte en eso. Pero, ¿quién eres tú para darme lecciones a mí, de nada, y menos de esto?)

Resumen: Que la culpa es mía. Ha sido un malentendido, sí. Pero no entiendo cómo todavía se me ocurre hacer estas cosas. Y confiar ciegamente en la ley de accesibilidad. Y pensar que los papeles de un año a otro se conservan (para mí que la Sanjuanada la hacen con todos los papeleos que presentamos)


Señora jefa de departamento, dos puntos

Entiendo que mi deber era informar a la escuela oficial de idiomas mi osadía de no hacer una prueba ligeramente desventajosa para mí (total, sólo es un 25% de la nota) y situar en clara desventaja al resto de mis pobres compañeros (los que por otra parte, demuestran mayor sensibilidad).

Lo que aún no termino de entender, es cómo, habiendo sido un alumno libre de la misma escuela y presentando diversos papeles para solicitar una adaptación del examen libre, entre los que se cuentan un certificado de minusvalía, una audiometría con una caída ¿logarítmica? exponencial (¿Sombrerero, me ayudas?), un informe médico, en el que mi otorrino, nada optimista con mis posibilidades, certifica que padezco una pérdida total... ¿se tiran a la papelera? Entiendo la acumulación de papel, pero en la era de la informática, ¿es mucho pedir un seguimiento informatizado de los alumnos?. Oh, entiendo, son chorropecientos los alumnos, cómo se me ocurre pensar siquiera eso.

Y tampoco entiendo por otra parte, que el año anterior sólo me ofreciesen una alternativa, de hacerlo con unos cascos (de todo punto, imposible para mí, porque me apoyo en información visual todo el tiempo, y todavía no veo cómo conseguir transcribir el giro de un CD en información visual para mí, no me ha salido todavía un señor que me recite el contenido, de verdad que sigo intentándolo), y este año, resulta que podía elegir también entre no hacerlo siquiera.

Señora, entiendo que cuando se me conoce es difícil creerme que soy sorda, de verdad entiendo su suspicacia, y consciente y sabedora de ello, el año pasado no la iba a solicitar que no me hiciera la prueba porque sí (razón suficiente en mi caso), porque entonces en lugar de tener el follón este año, habría sido el pasado.

Asumo mi responsabilidad de preocuparme porque los exámenes se desarrollen en el modo que yo pueda hacerlos, y por confiar demasiado ciegamente en la administración y creer que los profesores se encuentran en comunicación entre ellos, y están para ayudarnos. No, no se me vuelve a ocurrir pensar eso. De todo punto, asumo mi responsabilidad, única y mía, puesto que como usted bien me ha aleccionado somos nosotros los que debemos luchar por conseguir las adaptaciones necesarias. Por si acaso en algún momento de mi vida me he creído que me regalaban algo. Gracias por su lección.


Sólo como sugerencia, en las instituciones donde se enseña idiomaautonómico, el profesor hace gala de una cierta cercanía con el alumno, la suficiente para recordarle que debe presentar sus derechos antes de hacer el examen y en el sitio X. Y demuestran estar mejor preparados y con la mente más abierta, que para sugerir unos simples cascos. Pero no es por comparar, en absoluto. Que sé que la culpa es toda mía.

La semana que viene inundaré sus despachos con justificaciones en las que se pruebe que no soy una aprovechada (es que resulta sospechoso que yo entienda... ya he visto esa mirada muchas veces), porque si algo me han enseñado, es que de los sitios hay que irse con la cabeza alta.

Sin más, reciba un cordial saludo. Espero que guarde un buen recuerdo de mí. Creo que me pitan los oídos, y no sé por qué es.


Biónica


Nota: Fuera de todo tono de ironía que he utilizado para desahogarme, lo cierto es que tuve errores como pecar de un exceso de confianza hacia una institución que creía comprensiva y preparada y no solventar los problemas antes de que se presenten, como haberme preocupado por informarme si era necesario presentar papeles de nuevo.

Se acabó mi momento Calimero. Voy a ver si me descombustiono un rato.

lunes, 25 de mayo de 2009

Yo soy friki porque el mundo me ha hecho así

Marchando una de cosas varias...

First point: Para celebrar el día del Orgullo Friki; si no es éste mundo, dominaremos otro.

Gracias a mi amigo el Sombrerero descubrí que los sordos también tenemos superpoderes. Y como me encantó descubrirlo, hoy paso a enseñárselos a todo el mundo. Que para eso es el día, para frikadas.

Ella es Maya López aka Echo, aka Ronin, y es una superheroína sorda. Es un personaje secundario del cómic Daredevil (el superhéroe ciego), y sí, ya sé que esto empieza a parecer el cartel de la película de Acción Mutante.


Que por cierto, aún no he visto.

Bueno, pues la cosa es tal que así: cuando Maya López era piquiñita (no es un error), pensaban que era retrasada así que la mandaron a un cole especial para gente con problemas de aprendizaje. Una vez ahí, revolucionó el patio al ser capaz de tocar una canción al piano copiando los movimientos. Y como ya era obvio que retrasada no era, la mandan a un cole para prodigios.

Casi parece mi vida, menos por lo del piano. Y lo de los prodigios, claro.

Momento friki al canto:

Los superpoderes de Maya López consisten en el reflejo fotográfico, la habilidad de copiar los movimientos del contrario, simplemente observando a la gente, siendo así como ha llegado a ser una gran pianista (snif), una habilidosa acróbata... etecé y etecé.

No obstante, aunque tiene gran potencial, la sordera la sitúa en desventaja; su absoluta dependencia de la visión la hace inútil en la oscuridad, (así es como Daredevil, muy cuco él, le apaga las luces y la da para el pelo; no hagan nunca esa broma, no lo recomiendo) y su capacidad de comunicarse leyendo los labios no sirve con personas que llevan máscaras o no están en contacto visual directo. Cuando se mete en el grupo de Los Vengadores, siendo Ronin, el Capitán América tiene que hacer de intérprete porque no entiende ni jota a Iron Man.

En lo último, la acompaño en el sentimiento. Porque reflejos fotográficos no tengo, soy más bien torpe.

-No, no tengo una cita, soy sorda, así que no llamé. No he desbloqueado los secretos del teléfono.

Así que he decidido cambiarme la foto del avatar de Blogger, por ésta.


Mola, ¿eh?

Second point: ¡Recoger mis primeros premios! Un 2x1 además, cedido demasiado generosamente por Indo, gracias, agradecida y e-mo-cio-na-da.












Me embarga la emoción, gracias, gracias

Y las reglas consisten en pasar el premio a cinco blogs especiales. Pero no vale pasarlo sin más, hay que explicar por qué. No te escapas tan fácilmente.

-A Barbijaputa porque me mondo con su zona de desahogo y combustiones espontáneas. Es una maestra.

-A La Reina de la Miel, que aunque actualiza poco (sin presiones, que ya ha vuelto a coger el ritmo xD) nunca defrauda, y se puede mover entre varios registros sin decaer jamás. Y porque su mamá es una artista.

-Quédate a Dormir no recoge premios, pero se lo merecen como TriTroias que son, y porque llevo mucho leyéndolas y son mi referente, y espero sus post con ganas.

-A Rutipiti, que es otra artista de lo cotidiano, y ya me gustaría escribir como ella.

-A Vero, porque vale, quizás haya conflicto de intereses. Pero es que me hace ilusión darle mi primer premio a ella. Porque ella lo vale. (Te estoy "oyendo" cagarte en tósmismuertos, por hacerte acumular premios mwahjajajaja)

Fin del peloteo.


Arf, qué trabajo me dais, leñe...

martes, 19 de mayo de 2009

La música amansa a las fieras (o no)

Un laboratorio no siempre es un oasis de paz y concentración.





Actualmente, tenemos dos chicos nuevos (en la ofi-cinaaa...), que denominaré por sus gustos musicales. Así pues, tenemos al Indie, y al Heavy.


El Heavy (ahí imaginaroslo con melena y ropa oscura; la guitarra de aire, real como la vida misma)

El Indie (éste, digamos que se parece en el afán de dominación..., y en que es más bajito xD)

(Soy mala, soy lo peor...)

El resto, tenemos nuestros propios gustos en materia de música, pero los años previos de trabajo en el laboratorio nos han enseñado que la mejor forma de concentrarse, es con música bajita y variada...

Circula por la red un genial invento llamado Rockola. Se puede poner música según el estado de ánimo, e incluso poner un artista, y que te salgan sus canciones y otras parecidas (el parecido es relativo, porque a ver qué tienen que ver La Fuga y Platero con el cantante de "Opá, yoviazé un corrá).

Indie y Heavy tuvieron una temporada en la que se disputaban el dominio de la Rockola. Indie tenía gustos quizás más en consonancia con el resto del laboratorio, sólo que escuchar todo el día y todos los días, brit-pop a todo volumen, termina siendo como hacer el Camino de Santiago de rodillas. Laboralmente hablando, claro.

Y entonces, Heavy también se animó a hacer una muestra de sus gustos musicales. Así empezó la disputa.


La realidad no era tan agresiva. Pero cambiaban la Rockola cada poco cuando no estábamos mirando...

Dichas disputas acabaron el día que escuchamos esto:


Os ahorro el vidrio...

Pero si no podía ser peor...


Con todos ustedes... Manolo Kabezabolo, el único e inimitable

Aquí ya se emplearon tácticas sutiles:


Técnica: Mirada fuerte. No usar sin supervisión.

Desde ese día Indie y Heavy no se acercan a la Rockola. La paz se ha vuelto a instaurar en el laboratorio.

Aunque hoy hubo un inciso...

Estábamos sólo mi compañera, y yo. Y el Heavy móvil. De repente... (play, por favor)



¿Qué ha sido eso?



Deja de sonar el móvil. Silencio.
Heavy regresa...


-Te acaba de llamar Satán. Que le llames.



lunes, 18 de mayo de 2009

Mayo

Pues mayo será el mes de las flores, pero desde luego siempre ha sido el mes que menos me gusta. Me parece como un "quieroynopuedo", vaya... Algún día explicaré por qué soy tan friki que tengo preferencias con los meses, con los números, con las palabras, con, con, con...

Y este mayo que me gusta menos todavía... se han ido a toda leche el chico de ayer, el poeta del boli, y no por menos conocido, un Lacasito solo que le dio tiempo a pasar por la vida de muchas personas, algunas bastante ajenas, dejando huella... Sobran las palabras.

Si es que siempre se van los mejores.

Pero a veces, nos queda su herencia.

Memorándum

Uno llegar e incorporarse el día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta

Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta

Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte

Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda


Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda.


Y próximamente volveremos con la programación habitual. Si desean algún tema en concreto, por favor dejen su mensaje después de oír la señal.... ¡¡¡¡PIIIII!!!

martes, 12 de mayo de 2009

Se apagó...

No se puede decir que yo tenga una gran cultura musical, sigo aprendiendo y poniéndome al día, recuperando grandes lapsos perdidos entre la infancia y la adolescencia. Mi gusto es bastante variado, y siempre tengo ganas de escuchar recomendaciones de la gente, y abrir mis oídos a cosas nuevas.

A Antonio Vega lo conocí, como a casi todos los recién llegados a mis oídos, en el radio CD del coche de mi personajillo. Aunque nunca lo leas, gracias por poner música en mi vida.

Aun en castellano, soy incapaz de entender la letra de una canción, así que el hecho de que a primeras me guste o no, depende de los sentimientos que me despierte la voz y la música.

La primera canción que escuché y me impactó, fue Lucha de Gigantes. La sensación que tuve cuando lo escuché, fue como si se me elevara un poco el corazón, como una rara sensación de triunfo. Lo sé, en cuanto a los sonidos tengo una especie de sinestesia rara; tampoco espero que se me comprenda.





Me da miedo la enormidad
Donde nadie oye mi voz


Cuando alguna canción consigue abrirse paso en mis oídos para quedarse, lo siguiente que hago es buscar la letra de la misma. Me encantan los poetas, tengo especial debilidad por la poesía hecha música. Entonces se me queda clavada en el corazón y me emociona todavía más. Como ésta (mi preferida, por cierto):



Se dejaba llevar, se dejaba llevar por ti,
no esperaba jamás y no espera si no es por ti.


Como bien dice Be, de Quédate a dormir: "Los poetas me caen bien. Y los seres atormentados que no hacen daño sino que llenan el mundo de poesía, más."

Ésta última canción creo que es de los últimas que grabó Antonio Vega (que me corrijan si no es así), un dúo con Amaral, con una canción que cuando escuché por primera vez, una tristeza emotiva se me colgó del cuello. Lo sé, soy una hipersensible, pero es Antonio, y me emociono toda.



Como hablar, si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta, como hablar.

Recuerdo haberle visto varias veces en la TV, y siempre pensé que se moriría del cansancio que le hundía el cuerpo hacia abajo. Ahora la fatiga ya no le aplasta.

No tuve nunca oportunidad de verle en directo, pero no me importa mucho, se me habría perdido por el aire, el humo y la gente, antes de poder llegar a mis oídos. Yo necesito un camino más corto sin que nadie nos estorbe, para que, aunque su voz se haya apagado hoy, y mis oídos algún día se apaguen, vivan siempre sus canciones en mi memoria.

Porque lo echaré de menos.

domingo, 10 de mayo de 2009

Broken voices

Mi voz es un tanto extraña*
Alguna gente me dice que parezco canaria (de Canarias, no el pájaro).
Vale, voy a ser sincera.
Mi voz me acompleja un poco.
Aunque claro, no soy buen juez (evidentemente)
A veces me pregunto por qué tengo conversaciones como ésta:

(Brrrrr, brrrrr, brrrr...) Vibración del móvil...
Un número que no conozco. Nadie me llama, pero a lo mejor es importante.

¡Click!

Biónica: ¿Digaaaa? ¿Síii?

Anónimo: ...

Biónica: ¿¡¿Digaaa?!?

Anónimo nervioso: Um... esteee, perdona, que me he equivocado, me he equivocado... perdona ¡Click!

Jo.

Como que la seducción por la voz no va a ser lo mío.


Nunca sé quién es. Y TODOS me reconocen.

*es un eufemismo, para no tener que decir "hablas raro, hablas pastoso, muy bajito y además sin entonación... y eso sin contar los gallos ocasionales". Yo lo llamo de forma romántica, tener "la voz rota" (pero no piensen en Sabina, que la cosa va por otro lado).

Voy a empezar a tomar clases para hablar bien :D.


miércoles, 6 de mayo de 2009

Revisitando clásicos (A tale about deafness, part I)

Cuando tenía el anterior blog, escribí una historia de forma experimental (jo, qué bien ha quedado) que algunos ya conocen. Ya lo siento por ellos, por la escasez de novedad, pero no podría seguir adelante obviando unas cuantas cosas.

Y me surgió como una especie de cuentacuentos, para entretenerme a mí de repetir la historia de parte de mi vida, y si lo conseguía, entretener a otras personas.


Va por uhtedeh.


El primer recuerdo era de una persona anciana acostada en una cama, el pelo blanco, asomándole por entre las sábanas, personas mayores alrededor, y algo que se llamaba “preocupación” flotando en el ambiente, aunque entonces no poseía la palabra para definirlo, y pasarían años hasta que pudiera rescatarlo otra vez de la memoria, para esta vez, bautizarlo.

El recuerdo es nítido en detalles visuales, pero carece por completo de sonoridad. Pero quizás, como la mente es traicionera y deforma los sucesos hasta ser sólo una sombra de cómo fueron realmente, quizás sólo sea una pequeña parte de realidad. En cualquier caso, nunca tuvo recuerdos de canciones infantiles, ni siquiera voces humanas en todos sus matices.

Todo lo miraba, lo devoraba con grandes ojos, quizás no era consciente de lo que ocurría. Poco a poco, una sensación de malestar se iba instalando en su interior; era consciente de que ella no era como los demás, por alguna razón que no alcanzaba siquiera a dar con las palabras para explicarlo. Había tantas cosas que no sabía que estaban ahí, por no saber nombrar a las cosas, y por no saber cómo enlazar con las personas, como hacían los mayores.

Hablaban, movían la boca, salían sonidos muy amortiguados, cambiaban gestos y expresiones… ahí había algo que no alcanzaba a saber qué era… pero veía un lazo invisible que se creaba entre todas aquellas personas, y se esforzaba por remedarlo, sacando sonidos de su boca, que sentía brotar desde la garganta, no tenían sentido, pero no era algo que pudiera saber. Sólo sabía que quería ese lazo, pero sin saberlo, quizás porque las cosas no existen en nuestra mente hasta que se las nombra…

Los niños se apartaban de ella, sabedores como ella misma, que algo no era normal en aquella niña que jugaba a hacer tanto ruido con los juguetes hasta herir sus propios oídos, y no paraba hasta que era reprendida por ello; y con ello empezó a aprender que hay unas rayas invisibles que no se deben rebasar. Aprendió antes el qué que el por qué.

Le molestaban especialmente las personas que ocultaban sus labios con la mano, de hecho sentía nacer una furia en el interior que no lograba explicarse a sí misma, con el pequeño vocabulario que se había hecho… no le daban las palabras para lo que sentía.

No entendía por qué, pero todos los días tenía que ir con aquella persona que se ocultaba los labios con la mano, y la hacía sentirse tan perdida y observada. Lo único que recuerda es a sí misma haciendo puzzles empezando por los bordes, como le había enseñado aquella persona; recuerda también otra vez que la hizo llorar de ira, obligándola a atarse unos cordones que no sabía.

De repente, cambió el escenario, y supo que algo sucedía, que iba a un médico, y esta vez notó que era importante, porque todas las miradas se clavaban en ella, y detectaba algo, que más tarde sabría que se llama “preocupación”.

El lugar era extraño… era un colegio, pero no era como su colegio, no sabía explicarlo, pero las miradas curiosas de los niños que jugaban en el patio se clavaban interrogantes en ella, algunos otros agitaban las manos sin sentido para ella, pero con expresiones que sí sabía leer. Algunos llevaban cables extraños que salían de la cabeza, lo que la llenó de miedo, para lo cual recurrió a esconderse detrás de la espalda de su madre, ahí estaba a salvo, nada pasaría mientras pudiera estar ahí.

Entraron en una estancia, de donde recuerda un solo cuadro cuya visión le tranquilizó…



To be continued...


Editado para decir... no dejéis de pasar especialmente por aquí. Esto quiero comentarlo próximamente. No la dejéis escapar.


domingo, 3 de mayo de 2009

El piano (si esto no es un trauma, que baje Freud y lo vea)

No he hablado desde que tenía seis años.
Nadie sabe por qué, ni siquiera yo.
Mi padre dice que es un talento misterioso que poseo
y que el día que se me meta en la cabeza dejar de respirar, será mi último día.
"El Piano"


Mamá, si lees esto, no te sientas aludida... yo no quería, pero me salió solo.


Todo el mundo tiene un chungo infantil (al más puro estilo de "Los chungos de nuestra vida" de Quédate A Dormir) relacionado con ciertos "caprichos" que inocentemente nos negaron nuestros padres. Y claro, ser padre tiene que ser difícil, uno nunca sabe las consecuencias que tendrán determinadas decisiones... hasta que vienen en forma de post.

(Y por supuesto, sin rencores ¿eh?)

Cuando era una mocosa, yo soñaba con poder tocar algún día esto:


Sí, y soy sorda... where is the matter?

Madre_Biónica en su día pensaría que se me pasaría la tontería. Pero no. Tonterías tuve pocas, la verdad. Pero tampoco era demasiado exigente. Me conformaba con éste para ir abriendo boca:


El que le regalaban a todo el mundo por su Primera Comunión. Bueno, a todos, menos a mí.

Di un poco la lata y para que les dejara un rato en paz, me compraron éste:


Menos da una piedra...

Allá que fui toda contenta a hacerle las primeras pruebas de sonido. Tocar el "Happy Birthday", según la partitura que venía con el Mini Piano.

-.....
-............
-¡¡.............!! (apretando con fuerza las teclas de goma... mmmppfff...)

Biónica-Ummm... mamá, esto está roto... no suena.

Madre_Biónica-No, no está roto... ¿no lo oyes cómo suena?



Pues no, no lo oigo...

El Mini Piano acabó sus días como un cadáver descuartizado rondando por la casa. Tenía curiosidad por saber cómo era por dentro. Dicen que la belleza está en el interior.

(Estúpido pianito de m*rd*...)

Más tarde heredé un cochambroso piano de juguete. Era pequeño, de madera, y cada tecla era como una especie de martillito de plástico que golpeaba una plaquita de metal oxidado (sí, también lo diseccioné para ver sus interioridades).

-Tlang, tlang... ¡¡¡tleng!!!...
-..... (bueno, volvamos a intentarlo)
-Tlang-tlang ¡¡¡tleng!!!... tling-tling... ¡¡¡TLONG!!!
(Insoportable...)

Aunque... un momento... si me quito los audífonos y pego la oreja a la tapa del piano...

-Tlang, tlang, ding, ding... donnng, dang-dang...

Mucho mejor.

Claro que el aspecto que ofrecía era como éste:


En un piano enano, con una oreja pegada a la tapa. Una virtuosa del piano, sin duda. Ni Clayderman.

Mi piano se parecía al de Charlie Brown, pero sin cola. Luego ya crecí y se me hizo un poco difícil tocarlo.
Así que con paciencia, esperé que en mi Comunión me regalaran un piano de Casio al menos. Pero no.



Un día de éstos cumpliré mi objetivo. Que se vayan echando a temblar...

-Psst, y cuál es.
-Pues cuál va a ser. Tocar el piano. ¿O pensábais otra cosa?



Hasta que no toque ésta, no paro. Avisados quedan vuestros oídos.