All artists are prepared to suffer for their work, but very few of them learn to drawEn ocasiones pinto cooooosas...Banksy
Anarroseado de un ukiyo-e, llamado La Gran Ola de Kanagawa, pintado allá por 1830, por Katsushika Hokusai. Pertenece a una serie que hizo, llamada "Treinta y seis vistas del Monte Fuji". Un ukiyo-e es un grabado japonés, que tuvo gran aceptación en la época porque permitía tener obras de arte accesibles a todos a buen precio, dado que se producían grandes cantidades con facilidad, al consistir en una plancha de madera donde se realizaba el dibujo como una impresión en relieve.
Está hecho con acrílico, que ha sido todo un descubrimiento para mí, puesto que no te pillas colocones con el aguarrás, como es el caso del óleo, al estar basado en agua. Y además seca muy rápido, con lo cual si metes la pata, en cuestión de minutos puedes arreglarlo. Lo cual no era el caso del óleo, que juntabas un montón de pasta de un color indescriptible, y cada vez mayor, estando obligado a ver la chapuza durante un día como mínimo... odiándolo, cada vez que pasas por su lado y echas una mirada.
Porque para hacer por ejemplo, el color verdechungoraro, había una guía que decía: "póngase sobre blanco, una pizca de amarillocadmio, más una punta verdevejiga" (ya sé que suena asqueroso, pero no tiene que ver).
La primera lección es que las cantidades son demasiado subjetivas; la segunda, es que la ley de Murphy funciona muy bien en este supuesto... si el color puede no salir, no saldrá nunca.
Este pergeño (de mi diccionario de palabras raras), irá en la cabecera de mi cama, acompañado de otro, de estilo japonés, del que soy fan. Soy fan de tantas cosas que tengo que tener cuidado. Por eso me di de baja del Feisbuc.
Os dejo el original. Para que despellejéis un rato el mío (el de arriba, aunque no hay duda).
Bon profit!
PD: Excusez-moi la mala calidad de la imagen... aunque suene como excusa barata. A ver si cuela...
Está hecho con acrílico, que ha sido todo un descubrimiento para mí, puesto que no te pillas colocones con el aguarrás, como es el caso del óleo, al estar basado en agua. Y además seca muy rápido, con lo cual si metes la pata, en cuestión de minutos puedes arreglarlo. Lo cual no era el caso del óleo, que juntabas un montón de pasta de un color indescriptible, y cada vez mayor, estando obligado a ver la chapuza durante un día como mínimo... odiándolo, cada vez que pasas por su lado y echas una mirada.
Porque para hacer por ejemplo, el color verdechungoraro, había una guía que decía: "póngase sobre blanco, una pizca de amarillocadmio, más una punta verdevejiga" (ya sé que suena asqueroso, pero no tiene que ver).
La primera lección es que las cantidades son demasiado subjetivas; la segunda, es que la ley de Murphy funciona muy bien en este supuesto... si el color puede no salir, no saldrá nunca.
Este pergeño (de mi diccionario de palabras raras), irá en la cabecera de mi cama, acompañado de otro, de estilo japonés, del que soy fan. Soy fan de tantas cosas que tengo que tener cuidado. Por eso me di de baja del Feisbuc.
Os dejo el original. Para que despellejéis un rato el mío (el de arriba, aunque no hay duda).
Bon profit!
PD: Excusez-moi la mala calidad de la imagen... aunque suene como excusa barata. A ver si cuela...


























