jueves, 31 de diciembre de 2009

Hasta el año que viene

Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco, te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. Y eso no es porque esté solo ni tampoco porque sea Nochevieja. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible.

Cuando Harry encontró a Sally

2009 no fue un año bisiesto. Mi hermana P. tiene la teoría de que en los años bisiestos siempre le pasa algo malo. Aunque sólo sea porque hay uno cada cuatro años.

La verdad, que esa idea no sé si es como un placebo, que basta con mirar que es un año bisiesto, para que la mala suerte te tenga cogido. Yo tengo la teoría (mejor), de que los malos años te pillan por sorpresa. Que siempre es más divertido.

En rigor, 2009 no fue un mal año. Pero empezó mal (racha de 2007, si es que las rachas no se miden por años, que lo digo yo) y acabó increíblemente bien. Y por eso, salvaría a 2009 de la quema.

Pero me hubiera ahorrado muchas cosas. En la primera mitad del año, lastres que no supe soltar, familia que sabía que me encaminaba a un error seguro... pero siempre fui así, queriendo comprobar de primera mano, qué es lo que pasa cuando te acercas mucho al fuego.

Fue una mala e infeliz época. Me daba cuenta de que así, no iba a ser feliz nunca. Y en marzo, abrí un blog. Y a ratos, así escapaba un poco de la vida, que parecía empeñada en demostrarme que no iba a tener paz.

Sí, lo sé, soy una drama-queen.

Abril y mayo, precipitaron la caída, con una serie de episodios que me dieron fuerza para soltar el lastre. Y parecía que había llegado la calma.

Pero tuve que esperar un poco. Huir, que ya sé que es de cobardes. Así pasé el verano.

Y en septiembre, mi suerte cambió, no sin soltar antes una gran traca final, para que no me olvidara que los malos momentos aún respiraban en mi nuca.

Y entonces llegó el mejor otoño en mucho tiempo. El mejor solsticio de invierno. Parece mentira lo que cambian las cosas.

Ahora, me dispongo a quemar el calendario de este año.


Se acabó. El 2010 va a ser mi año (y el de J., y el de mi familia, y el de mis amigos).

Y el vuestro.

Abrazos, que me pongo sentimental... En enero, retornamos con la programación habitual. Prometo no portarme más así.

Gracias a todos, mil.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Instrucciones para romper una muñeca

Cuando miro mi pequeña vida y todas las mujeres que he conocido no puedo evitar pensar en lo mucho que han hecho ellas por mí y lo poco que he hecho yo por ellas; cómo todas me han cuidado y se preocuparon por mí y yo nunca les devolví el favor.
Sí, yo creía que salía ganando.

Alfie

(Ésta es una entrada seria. De vez en cuando lo soy. Pero por muy poco tiempo. Por suerte.)

Se precisan pocos esfuerzos para romper una muñeca. Para empezar, se hace poco a poco, de forma que no pueda darse cuenta. Y dando una de cal y otra de arena. Así, la muñeca nos va entregando todo el amor que tiene. Y poco a poco, se entrega a sí misma, como una especie de rehén a cambio de algo que parece estar demasiado alto para ser alcanzado. Puede ser algo tan loable como el amor de la otra persona. O la estima de la otra persona. O el aprecio. Pero todo está fuera de ella. En la otra persona.
Y poco a poco es más pequeña. Tan pequeña, que se rompe el día que la dejamos caer.


Poco a poco, con mucho esfuerzo, y muchas manos amigas, la muñeca se recompone.


Aunque hay grietas que adquieren un nuevo dolor con otra nueva comprensión.

-No digas palabras como ésas. Nadie las utiliza.
-No hables así, habla normal.
-Deja de hablar como un libro. Es que pareces un libro. Y dices cada tontería...
-No me hables de ese tema. Estás todo el día hablando de lo mismo. Y me aburre.
-Es que eres tan torpe que...

Algunas muñecas son irrompibles. Porque el material que tienen en su interior las aleja de manos inconscientes. Pero muchas han sido muñecas rotas. No son ni mejores, ni peores que las otras. Por suerte, aprenden a no serlo más. Por suerte, se hacen irrompibles. Por suerte, todo queda atrás.

Y el día en que todo aquello queda atrás, se quedan en paz y son capaces de perdonar. De perdonar una forma distinta de amar, y seguir adelante. Sin mirar hacia atrás.

Y entonces... sólo entonces... llega un momento, una persona, y...
...
...
entonces son como Paco Martínez Soria en el planeta del amor.


El planeta del amor es licencia de Moli.
Cualquier parecido con la realidad es imaginación suya. O no.

Y de propina, ésta canción:

martes, 15 de diciembre de 2009

Mis progresos con el inglés

Tú estás aquí para aprender los misterios del Kung Fu, no idiomas.
Si no puedes comprenderme, me comunicaré contigo como lo haría con un perro.
Cuando grite, cuando señale, y cuando te golpee con mi garrote.

Kill Bill 2

Estoy aplicándome a fondo mentira, sigo siendo de los de la ley del mínimo esfuerzo, con mis clases de inglés para cuando me extraditen. Y sí, todavía sigo sin saber de dónde venimos, ni adónde vamos. De momento, adelanto que Islandia se tambalea peligrosamente. Pero pensad que voy a trabajar, así que pocos géiseres podría ver. Como no rompa una cañería de vapor en el laboratorio...

Pero a lo que iba. Ya que algunas no tenemos el superpoder para leer los labios en varios idiomas (habilidad sobrevalorada, como ya comenté anteriormente), pues... se hace lo que se puede. A mi profesora ya la tengo pillado el truco. Pero claro, no es nativa. Y eso se nota mucho.

Y es que cuando nos examinaron el otro día, le pedí al aborigen que me repitiera entre dos y tres veces cada pregunta, y una, de tantas veces que le dije "I didn't understand", directamente desistió de repetírmelo. Vería que soy una causa perdida para el First. Sabiamente, por cierto. Pero no por lo que se imagina, claro. Es por no pagar la pasta que vale, por supuesto.

Así que cuando me di de bruces con la cruda realidad, que es que lo voy a pasar bastante mal, pues me embajoné un poco.

El mundo se antoja un poco más duro y desagradable en esos momentos. Pero entonces me acordé...

Solita en el aeropuerto de Londres


Conversación atropellada con Caroline, una francesa que esperaba el vuelo a Glasgow.


Conociéndonos en el avión a Glasgow...



Y entonces... uno se siente menos inválido. Casi siempre hay una mano amiga.

Supongo, que siempre nos quedarán los métodos tradicionales. O como diría mi madre "¿Pero ya estás segura de que vas a poder con esto?".

Pues lo cierto es que no estoy tan segura. Pero como dice el amigo Yoda...
“¿Intentar? Hazlo o no lo hagas. No existe intentar”

–Yoda, El imperio contraataca.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Cocina experimental

-Cualquiera puede cocinar.

Ratatouille
Hoy derribaremos un axioma que se da por sentado con demasiada frecuencia en el laboratorio: un protocolo NO es como una receta de cocina.

Normalmente, algunos de los que iniciamos nuestra vida investigadora, no tenemos experiencia previa entre fogones. Pudiera parecer que en el laboratorio la cosa es mucho más complicada, pero nada más lejos de la realidad. Es mucho más sencillo. Dónde va a parar...

Un protocolo es como una receta para dummies:

1. Tomar el huevo.
2. Cascarlo con suavidad y firmeza con un canto de la mesa de trabajo.
3. Rápidamente, insertar los dedos pulgares dentro del agujero creado en el paso anterior.
4. Separar suavemente, dejando caer el contenido en el plato detallado en el apartado de materiales necesarios para el experimento.


Viene a ser algo como lo anterior, por explicarlo con la mayor simplicidad posible. Si, como yo, has pasado por el laboratorio antes que por la cocina, te desesperas cuando tienes el siguiente diálogo con tu madre (por otra parte, gran cocinera experimentada):

Biónica: Bien, tengo el pollo en la bandeja, convenientemente untado con una cucharada sopera de aceite de oliva y media cebolla troceada en dados... ¿durante cuánto tiempo ha de estar incub... digo, asando?

Madre-Biónica: Pues vas viendo... cuando veas que está asado, lo sacas.

Biónica: OMG. Pero tendrá que estar algún tiempo, ¿no? ¿Cuánto tiempo, y a cuántos grados he de ponerlo?

Madre-Biónica: Es que depende del tamaño. Y vas pinchando, hasta que te parezca que está ya. Hija, es a ojo, ¡no te puedo decir cuánto tiempo exactamente!

Biónica: A ojo, a ojo... fritaquestoy con el a ojo... pero dime algo, ¿una hora, hora y media, o qué?

Madre-Biónica: Es que así, sin verlo... Pues sí, como una hora y media o dos, según, a 120 o a 150 grados...

Biónica: Vale, lo anoto en el protoc... digo, voy a ponerlo, gracias.

Y cuando dejas de mortificar a tu madre, o a cualquier ser con mínimos conocimientos sobre cocina, es cuando pasas al momento más emocionante en la cocina. Aunque para esto, ni siquiera hace falta haber pasado por el laboratorio...

Objetivo: Espaguetis con una cama de bechamel y queso gratinado por encima. Dificultad: Fácil.

Trama central de los hechos: En este plato, los espaguetis se preparan solos, sin nada más que el aceite de oliva.

Secuencia de los hechos:
-Los espaguetis sin nada son muy sosos.
-Se puede añadir algún tipo de especia, para "darle gracia". Sí, y así experimentamos (música de suspense).
-Abrir el armario, e inventariar: pimentón, canela, pimienta blanca, azafrán.
-La elección parece ser clara, y discurre mentalmente de esta manera:
*pimentón no, porque pica.
*canela no, porque es dulce (lo único que se sabe a ciencia cierta).
*azafrán no, que es para la paella, y para mí que sólo da color. Y unos espaguetis amarillos no molan nada.
*pimienta blanca, pero como es blanca, seguro que no pica. Si picara, sería roja o negra. O algo así.
-Echar la pimienta. Poca. Por si acaso.
-Tener un cruce de cables. Y distribuir más que generosamente la pimienta sobre la pasta. Haciendo dibujos y todo.
-Por si no fuera suficiente: distribuir también sobre la bechamel, y mezclar con el queso a gratinar, de forma artística (es decir, depositar un montículo de pimienta blanca estratégicamente en el centro).
-Hornear y listo.

Degustación final: Comprobar que cada bocado sabe a puro fuego y se necesitan tres vasos llenos de agua para calmar el ardor... no tiene precio.

Vamos... que la he liao parda.

martes, 1 de diciembre de 2009

Una nueva religión (los adoradores de San Google -Parte II)

Si quieres hacer reír a Dios cuéntale tus planes.

Amores Perros
Como en la primera edición, pasamos a resolver las dudas existenciales de las ovejas descarriadas que llegan a este blog. Sus búsquedas se merecen un post para ellas solas, así que sin más dilaciones... a los hechos me repito (como siempre, las palabras clave están transcritas tal cual, y entre paréntesis mi aportación)

1. ahuyentar jabalis (Perdona, pero... ¿dónde vives? de todas formas no te aconsejo que lo intentes. Por si acaso, más que nada)

2. "cerdo de cloney" (Ha muerto. El cerdo, no Clooney. A menos que te refirieras a él, claro)

3. caso de asficcia por dormir con audifonos (Vaya por dios. Ya no voy a dormir tranquila)

4. ase tiempo te vengo escuchando que tu habla mal de mi musica (¡No me digas!)

5. cancion es la primera vez que te escucho pues ya te conocia (De vista, me imagino. Porque otro modo, me resulta difícil de imaginar. Y mira, hasta han hecho canción.)

6. clase lse jehova (¿Lengua de Signos para testigos de Jehová, por ejemplo? ¿Pero cómo llegáis aquí? Declaro el blog laico y aconfesional. Bueno, no... os encomiendo a San Google, mejor.)

7. dos patas con unsoporte yson a veces tan fieras que te pueden dar un corte que es (WTF???)

8. como saber si oigo mal (Supongo que buscas un método casero... Si en casa te dicen que estás más sordo que una tapia... hazles caso. Y vete al médico. Si es que hay que decirlo todo, c*ñe)

9. gallos ocasionales al respirar (Creía que eso sólo pasaba al hablar o cantar...)

10. hablo mas de la cuenta (Pues piensa antes de hablar. Y de escribir, también. Porque si escribes esto... ¿buscas una solución, seriamente? ¿o simplemente le cuentas a San Google tu problema?)

11. imagenes de cigarras apareandose (OMG! Espero que sea para un trabajo de documentación, o algo así)

12. jabon del chimbo wikipedia (Por si acaso... no te lo eches en la cabeza si no quieres parecer el hermano perdido de Pin y Pon)

13. no puedo dormir y escucho pollitos (Seriamente. Tienes un problema.)

14. que intencion tiene un chico quien te habla y te toca (Una despistada...)

15. revivir pollito (Yo te podría contar cómo matarlo de emoción...)

16. significado de los suenos que te carga el diablo (¿Otra vez? Tengo a la secta de los ángeles del infierno por aquí, qué obsesión hombreyá)

17. reactivos del vino don simon (Eso. Para qué comprarlo. Yo misma he considerado la posibilidad de robar el etanol del laboratorio...)

18. vascos terminar la frase con pues (¿Y qué pasa pues?)

19. yo soy miope y no oigo (Qué p*tada. Yo tampoco.)

20. yo se que los muertos no hablan (Google, como herramienta para el sano ejercicio del autoconvencimiento)

Y como bonus track, dejo dos de regalo, para que hagan las asociaciones que crean pertinentes:

1. "hemoal punción lumbar"

2. "puta barata bilbao" (Ésteee... Sin comentarios... Niños, no digan palabrotas en los comentarios, que luego viene lo que viene. El lobo, eso.)

PD: Por supuesto, siguen llegando los subversivos del Féisbuc, y los depravados que buscan cierta película, y llegan aquí (¿en qué estaría pensando cuando la escribí?)

Hala. Ego te absolvum.