Soy un puto Doctor Maligno desde hace 30 putos años, así que... dame... un puto... respiro.Austin Powers II
O todo eso que no sale en CSI. Tiembla Grissom.
El lado oscuro del laboratorio se descubre en todo su esplendor cuando:
1. Tu jefe considera que no es nada descabellado que cuentes mil o más células (claro, como no las cuenta él), para obtener una superdilución exacta en la que haya un millón de células.
*Para los legos -con perdón- esto significa contar hasta mil, apretando una cosa de éstas, mil veces:
La cosa de éstas que decía...
Contando cosas como éstas:
Sólo que cuando tienes que pulsar mil veces... más o menos, el aspecto es éste:
Y multiplicado por el número de muestras/bichos/microbios a ensayar. No se vayan a pensar. Hagan cuentas.
El síndrome del túnel carpiano está cada vez más cerca...
2. Tu jefe considera que además, deberías aprovechar los tiempos de espera -no vaya a ser que te dé tiempo para un café-, y te encomienda asimismo una tarea paralela, consistente en inocular placas de 96 pocillos para probar cómo se defiende Candida -con uñas y dientes si los tuviera, hasta la peineta tiene que estar ya- ante la infinidad de fármacos antifúngicos disponibles.
*Para los legos -nuevamente con perdón-, esto significa, en términos de trabajo, pulsar 96 veces multiplicado por X, siendo X el número de placas (que nunca baja de veinte, no vaya a ser que quede tiempo libre). Y pulsamos una cosa que se llama MICROpipeta -tengo complejo de Coco, lo sé-.
*Hola amigos, esto es una MICROpipeeeta. Se pulsa arriba, en la parte del émbolo. Pero... ¿cómo? ¿no sabéis lo que es un émbolo? Bueno, yo tampoco sabía que se llamaba micropipeta, ¡gracias Abisal! (ay xD)
Y con eso, se rellenan cosas como éstas. Se llaman microplacas.
Que no cunda el pánico. El ser humano ha inventado cosas para que no tengamos que ir pocillo por pocillo (agujerito por agujerito). Y por su culpa, tenemos que hacer más microplacas de estas. Dando un paso más en la evolución de las pipetas, presentamos...
La pipeta multicanal. Con ocho maravillosas puntas para dispensar ocho pocillos de una vez.
Maravilloso, ¿eh?. Pues está más dura que el carajo. Con un pulgar baja el émbolo Iñaki Perurena. El resto, nos apañamos.
No me siento los pulgares oponibles.
Así que, Grissom, cuando digas esto a tus becarios...
No quiero su autógrafo, pero sí quiero una foto y un poco de su ADN... Di Whisky.




















