miércoles, 24 de febrero de 2010

El lado oscuro del laboratorio (la saga): Parte I

Soy un puto Doctor Maligno desde hace 30 putos años, así que... dame... un puto... respiro.

Austin Powers II
O todo eso que no sale en CSI. Tiembla Grissom.

El lado oscuro del laboratorio se descubre en todo su esplendor cuando:

1. Tu jefe considera que no es nada descabellado que cuentes mil o más células (claro, como no las cuenta él), para obtener una superdilución exacta en la que haya un millón de células.

*Para los legos -con perdón- esto significa contar hasta mil, apretando una cosa de éstas, mil veces:


La cosa de éstas que decía...

Contando cosas como éstas:


Sólo que cuando tienes que pulsar mil veces... más o menos, el aspecto es éste:


Absolutamente aterrador.

Y multiplicado por el número de muestras/bichos/microbios a ensayar. No se vayan a pensar. Hagan cuentas.

El síndrome del túnel carpiano está cada vez más cerca...

2. Tu jefe considera que además, deberías aprovechar los tiempos de espera -no vaya a ser que te dé tiempo para un café-, y te encomienda asimismo una tarea paralela, consistente en inocular placas de 96 pocillos para probar cómo se defiende Candida -con uñas y dientes si los tuviera, hasta la peineta tiene que estar ya- ante la infinidad de fármacos antifúngicos disponibles.

*Para los legos -nuevamente con perdón-, esto significa, en términos de trabajo, pulsar 96 veces multiplicado por X, siendo X el número de placas (que nunca baja de veinte, no vaya a ser que quede tiempo libre). Y pulsamos una cosa que se llama MICROpipeta -tengo complejo de Coco, lo sé-.




*Hola amigos, esto es una MICROpipeeeta. Se pulsa arriba, en la parte del émbolo. Pero... ¿cómo? ¿no sabéis lo que es un émbolo? Bueno, yo tampoco sabía que se llamaba micropipeta, ¡gracias Abisal! (ay xD)

Y con eso, se rellenan cosas como éstas. Se llaman microplacas.



Que no cunda el pánico. El ser humano ha inventado cosas para que no tengamos que ir pocillo por pocillo (agujerito por agujerito). Y por su culpa, tenemos que hacer más microplacas de estas. Dando un paso más en la evolución de las pipetas, presentamos...
La pipeta multicanal. Con ocho maravillosas puntas para dispensar ocho pocillos de una vez.

Maravilloso, ¿eh?. Pues está más dura que el carajo. Con un pulgar baja el émbolo Iñaki Perurena. El resto, nos apañamos.

No me siento los pulgares oponibles.

Así que, Grissom, cuando digas esto a tus becarios...
No quiero su autógrafo, pero sí quiero una foto y un poco de su ADN... Di Whisky.
Y un cojón diría yo.

martes, 23 de febrero de 2010

Sobreviviendo a los Carnavales

Calamardo: No puedo quedarme aquí, soy claustrofóbico.
Patricio: ¿Y qué significa eso?
Bob: Significa que le tiene miedo a Santa Claus.
Calamardo: Basta ya, les dije que soy claustrofóbico.
Patricio: Buen intento Calamardo, pero no hay ningún Santa Claus aquí.

Bob Esponja

En mi pueblo, somos tan propios que celebramos Carnavales el primer sábado de Cuaresma. Y una, que tiene vocación de payasa, y de esponja, pues no iba a ser menos propia en tal fecha señalada.


Aquí sigo, curándome de holgura craneal* (Moliconcepto) y eso... Para que luego digan que no dejo que se rían de mí.

Soy una esponja, soy una esponja...

Casi muero de éxito.

*Sí, ya no tengo edad para estas cosas. Necesito cuatro días para recuperarme...

lunes, 22 de febrero de 2010

La reacción de Maillard (Madriz me mata)

—Quiero ser uno de los vuestros.
—¿Qué quieres, repartir propaganda?
—No, quiero ver al demonio.
—¡¿Y a mí qué cojones me importa lo que tú quieras ver?! Venga, que me estás espantando la clientela, joder. ¡Me tienen que tocar tós los colgaos de Madrid a mí, me cago en la puta!

El día de la bestia

He estado en Madrid. Pero he pasado cual suspiro. Llegaba un jueves por la noche, y me marchaba el viernes por la tarde. Madrid muy bien gracias.

Cada vez que voy a Madrid, y especialmente si es en grupo, ocurre un curioso fenómeno. Salgo del metro y... ¡zasca! me encasqueto la boina de Paco Martínez-Soria. Y es que, la ciudad no es para mí.


Una vez que sales del metro y te das cuenta de que eres más de pueblo que las amapolas, de repente, te entran ganas de apretujarte en el grupo. Y comentar todas las jugadas:

-Jijí, ¿sabes que la calle Montera es la de las p*tis? Jijiji, aymadre...
-Ostiasí, y está muy cerca de la Gran Vía, ¿verdad? Por donde el cartel de Schweppes, ese que sale en el Día de la Bestia...
-Ostras, el Día de la Bestia sí, jijí. Y Chueca, es por aquí cerca, ¿verdad?

Halaaa...

Nos alojábamos en un hostal, que sospecho, quedaba cerca de Montera -calle del Barco, eso-:

-Oyes, ¿no te parece a ti que estamos viendo a mucha gente así como... ociosa?
-¿Cómo ociosa?
-Que sí c*ño. ¿No te parecen raros esos tipos (je), con las manos en los bolsillos, así... dando vueltas... con las manos en los bolsillos...? Oh, ¡pero mira qué botas tan altas! ¡Y qué blancas! ¡Son como las de Pretty Woman!
-Emmm...

En fin. Cenamos en un restaurante súper cúl (cool, para los que no estéis en la onda), con gente muy cúl, ambiente cúl... y donde tuve la suerte de tragarme un trozo de Nanas, escondido en el risotto. Pero qué rico el risotto. Las Nanas fueron un poco más angustiosas, eso sí.

Ya digo que Madriz no me quiere ná.

A la mañana siguiente, teníamos que llegar a Majadahonda. Atravesando intrépidos la jungla del Metro de Madrid. Pero claro, el Metro da hambre. Así que paramos a desayunar -no me acuerdo dónde-.

Aprendí algo nuevo. Y es que si pides una tortilla de patata, a ti, que te gusta fría, y tienes este diálogo con el camarero...

-¿Te caliento la tortilla?
-Nonono, por favor, que a mí me encanta fría (sonrisa cándida incluida)
-¿Seguroseguro que la quieres fría?
-¡Chi!
-Pero ¿segurasegura de que no quieres que te la caliente?
-Que no (c*ño).

Por primera vez en mi vida, comí una tortilla de patatas mojada. La reacción de Maillard (ahora sí), había hecho estragos, en lo que a todas luces era una tortilla descongelada. Esto me lo descubrieron en el apasionante debate científico que montamos alrededor de mi tortilla mojada. Bueno, que montaron.

Seguroseguro SIEMPRE es sospechoso.

Em, y la reacción de Maillard, a grandes rasgos, es algo así como que la patata termina no sabiendo a patata. Aplicable para todo tipo de comidas. O eso es lo que pude entender.

Eso sí, he sobrevivido.

jueves, 11 de febrero de 2010

La búsqueda del mes

- ¿Sí?
- ¿Está aquí mi tía Micaela?
- Pase, y pruebe a buscarla entre la multitud.
Una noche en la ópera

Inauguramos nueva sección. Como me siguen llegando visitas, que en ocasiones rozan la oligofrenia, he decidido que no voy a privar más al mundo (¡corred! ¡aún estáis a tiempo!) de mis ratos de sorpresa, estupor, y cachondeo cuando consulto el Google Analytics.

Y como sé que en ocasiones resultará difícil creerme... tranquilos, he aprendido a hacer capturas de pantalla (¡chupi!). Y no, no consisten en hacerle una foto a la pantalla. Que esa época ya la he pasado. Aunque... se me ocurre... ¿habrá alguien en el mundo a quien se le ocurra escanear la pantalla de un portátil?... ah, que soy yo... dior, esto es un mundo de infinitas posibilidades.

Bueno, que me disperso. Y últimamente me noto como muy poco enfocada. ¿Por dónde iba?



Ah, eso. Aquí os dejo la captura. Con dedicatoria especial para Efe. Que esto empieza a parecer como el tío que se equivoca de timbre y sieeeeempre llama al tuyo. Cosas más raras que pregunta la gente, oyes.




No, aquí no vive ningún Efe. Que es ahí enfrente c*ñ*.

PD: La imagen es ampliable. ¡Pincha sobre ella!

lunes, 8 de febrero de 2010

"Nuevas" tecnologías (el TDT que no se ve)

Supongo que antes la gente miraba el fuego como ahora se mira la televisión.

La noche americana

La hora de la verdad... siempre llega...

O no. Porque a veces se queda atascada.

He entrado en una especie de bucle espacio-temporal. En su día ya me quejé hablé de la calidad del subtitulado de la tele.
Y es que, con las nuevas tecnologías, llegan también nuevas maneras de volverse loco. Están las variantes tradicionales como:

-Subtitular fielmente todos los contenidos, con todo lujo de colores para cada sujeto de la serie o película en cuestión... Y al final, para incrementar la sensación de suspense, o cliffhanger, que le llaman los gafapastis (ji)... ir a publicidad... e irse también el subtitulador a tomarse unos cafés.

Es más frecuente de lo que uno puede imaginarse.

-Otra variante, que he dado en llamar "el reto mental". Es como jugar al ahorcado con la tele. Pero en desquiciante. Más que nada, porque no da tiempo a resolver cuáles son las letras que faltan, completar el mensaje, y pasar a la siguiente frase. Así, tojunto.

Las novedades del TDT más novedosas que he novedado, uynó, que he visto...

-Subtítulos para miopes. Sólo que el efecto es bastante poco natural. Consiste en coger una frase por arriba y por abajo, y estirarla al máximo. Queda un poco gritón, eso sí. Y luego también, hay que intuir lo que pasa detrás. Es igual que cuando se pone un tripón delante de la tele... (y no miro a nadie).

-Subtítulos en flash. Consiste en un flasheo de un microsegundo cada subtítulo. No suele dar tiempo a leerlo. Tan pronto como aparece se va. Sin embargo he comprobado que si cierras los ojos fuerte, justo cuando aparece, ¡lo puedes leer! ¡es un superpoder!. Sólo que también queda un poco extraño -la gente puede pensar que eres disfuncional, o algo-.

-Y el colmo de los subtítulos, o como decimos en mi tierra, la madre que parió al cordero...

Tomayá. ¿Es un reto, o no es un reto?

PD: Las fotos de los subtítulos son hechas by myself en el transcurso de la desesperación de la serie "El Mentalista". Pa' que luego digan que no sé entretenerme.

lunes, 1 de febrero de 2010

Clases de ¿apoyo? (Round 2: las matracas)

Reitero mis sospechas:
1. Las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza
2.Todo lo que nos rodea se puede representar y entender mediante números
3.Si se hace un gráfico con los números de un sistema, se forman modelos, estos modelos están por todas partes en al naturaleza.

Pi, fe en el caos

El que dijo que las matemáticas separaban a los listos de los idiotas, realmente se cubrió de gloria. O al menos, eso pensaba cuando era joven. Sí, los tiempos en que me sacaban de clase, para ir a otra clase, la de los raros.

Bueno, los raros, éramos el aula de apoyo que juntaba en una sola clase, al autista, a la sorda, al que no pronuncia bien la erre (pobre), al disminuido psíquico, al disléxico, y un largo... un aula "integradora", en fin. Dirigida por logopedasibilina. Sólo que en este round, se parecía más a esta:


Tú, el de ahí, a hacer puzzles y a callar. Y tú, Biónica a hacer operaciones... que te hace falta... mwhahahah...

A día de hoy, siempre que me piden un cálculo, por tonto que sea...

- Oye, Bio, esto es al dos por ciento ¿no?, o sea que para 100 ml echo 2 gramos, ¿no?



- Ummm... dos por ciento, cerocomados, no... que son cien, claro... err, no me mires, ais...
- Claro, ¿no? Bio, ¿dos por cien?
- Ay, déjame en paz hombreyá, si lo escribo te lo saco...
- Pero Bio, que serán dos para cada cien, ¿no lo ves?
- .......
- ¿....?
- Bueno, pues sí, pues claro... ¿para qué me preguntas entonces? Sí, soy un fraude en matemáticas, no hace falta dejarme (más) en evidencia.

Para ello, he de retrotraerme a un flashback... (perdona, papá, yo no quería, pero esto me ha salido solo... yo te quiero igual ¿eh?)

Cuadernillo amarillo de Problemas Rubio. Eso sí que era un problema...

Padre_Biónica- Lee el problema. ¿Qué te dice el enunciado?... ¿has leído ya? ¿qué hay que hacer?
Biónica- ¿Sumar?
Padre_Biónica- ¡¡¡NO!!! ¡¡No has leído el problema!! ¡¡¡PIENSA!!!
Biónica(sobs)- ¿Restar?
Padre_Biónica- ¿¿Pero será posible?? ¡¡Piensa con la cabeza!! ¡¡Razona!!
Biónica(temor)- ¿Multiplicar?
Padre_Biónica- ....


No, no se aplacaba... Y sí, tenía tan mala suerte, que acertaba cuando sólo quedaba una opción.

Así es, que desde entonces me siento intimidada cuando me piden un cálculo y mi cabeza se cierra. Logopedasibilina sabía muy bien de esto, y lo que más le gustaba era exponerme repetidamente a mi fobia. Con esto:

Un ordenador infantil cuya especialidad eran las operaciones matemáticas. Marca Educa. Aparentemente inofensivo.

Otro flashback:

Ordenadormalvado- Hol-a... cómo-estás... (como si te importara, c*br*n)... pulsa... so-bre-la... euuuca (¿?) ficha-looja. (Este ordenador era muy amigo de mi compañero, el que no pronunciaba bien la erre...)
Click de logopedasibilina (yo no podía elegir... era pequeñita... tan sola...):
Ordenadormalvado- Es-coge... una... opelasión...
Biónica:


Ordenadormalvado: Se... a-caba el... tiempo...
Biónica: clic, clic...
Ordenadormalvado: ¡¡¡MAL!!! Vuel...vea... inten-tarlo...

Y así, ad nauseam. Y si, como logopedasibilina opinaba, la inteligencia está en la habilidad para las matemáticas (que por supuesto yo no tenía, como me recordaba, la muy sibilina), entonces...

Se aceptan donaciones.

PD: En realidad soy como Sheldon Cooper. Lo que pasa es que tengo cierto bloqueo traumático.


No he convencido, ¿verdad? Ains...