lunes, 10 de mayo de 2010

Maldito sonajero

A veces la única forma de mantenerse cuerdo es volverse un poco loco.

Inocencia interrumpida
Seré breve. Debido a un desajuste de los moldes de los audífonos, que hace que se me salgan de las orejas, me veo obligada a hacer una visita a mi audioprotesista. Sí, el que me puso en un cuarto de goba. Tengo tantas ganas de ir como de que se me caiga un brazo. ¿Qué será esta vez?

Pero no se puede posponer. Es peor que en otras ediciones. Un no parar, oiga.

Si entro en ascensores, pito.
Si entro en cuartos de baño pequeñitos, pito.
Si estoy comiendo, pito.
Si una almohada se acerca demasiado, pito.
Si me río, pito (más).
Si hablo, pito.
Si existo, pito. Pito, luego existo. O que estoy llegando, también.

Pero lo que ya no puede ser:

Si me abrazan, pito.

(¡¡¡PIIIII!!!)
-Jajaja, ¡qué gracia! A ver, otra vez... (¡¡¡¡PIIIIII!!!) ¡Jajaja! ¡Otra vez!


Conclusión: Me he convertido en un sonajero. Y el pitido me pone esquizoide, también. He empezado a hablarles a mis audífonos.


-AAARG... ¿¿¿Queréis parar, c*ño???

martes, 4 de mayo de 2010

Laboratorio inadaptado para gente como yo (inadaptada)

Yo no olvido nunca ese sonido. Lo primero que oyes es click, es tu pie, ha activado mina anti-persona, cuando lo oyes, se acabó. Pero tu cabeza se vuelve loca ¿Sabes, tú piensas... tal vez si doy un salto, tal vez si encuentro una roca que pese lo mismo que yo. Pero no, no se puede hacer nada, tú oyes click, y a volar.

Amar peligrosamente

Parecerá una tontería, pero no poder estar sacando cosas tranquilamente de un congelador de -80ºC, sin que venga alguien a decirte que o lo cierres o presiones Buzzer o te arrancan los ojos, que el pitido vuelve loco a todo el departamento... no tiene precio.

Ni tampoco llevar timer (temporizador), y mirar la pantallita cada dos por tres en modo cuenta atrás. Que te sientes un poco como en cualquier peli en la que haya que desactivar una bomba -lo confieso, da un puntito de adrenalina-. Porque si te descuidas...

-Está pitando algo.
-¿Ah sí? Será de algún aparato.
-No... es como un timer... ¿no será por casualidad, tu p*t* timer?
-Emm, sí, se me olvidó, sí...

Pero el colmo es que las instrucciones de un aparato que se llama termociclador, de última generación, ponga algo así como esto:

"Turn right the knob until hearing a slight click, or... + instrucciones incomprensibles sobre grados, y ángulos de giro que se necesitaría un transportador para calcular el punto del click"

-Bueno, entonces giro la rueda esta hasta que se oiga click, ¿no? Se oye bien, ¿no?
-Sí, sin problema, se oye bien, es suave, pero se oye.
-Ahm. Pues vale.

(Dos segundos más tarde)

¡¡¡¡CRACK!!!!



-Uh-oh, tengo un problema... seguí girando, pero como no oía el click ese de los c*j*nes...

Creo que voy a necesitar un transportador.



Cualquier día de estos suena la alarma de incendios para algo serio, y verás qué risa... o no.

Claro que también es verdad que los frikis de laboratorio sólo evacuaremos cuando el suelo esté a una temperatura alta, o cuando veamos llamas.*

Para qué quieres más.

lunes, 3 de mayo de 2010

Inoperancia sin fronteras

Durante un tiempo, trabajé en una asociación sin ánimo de lucro. Fue mi primer empleo con contrato. Y ahí tuve oportunidad de forjar mi teoría acerca de la jornada laboral eficiente.

(17:30 pm)

Biónica- Fulanitacontable, hoy estoy de guardia hasta las siete ¿tú también te quedas hoy de guardia?

Fulanitacontable- Ay no, hija mía, que es que me tengo que quedar haciendo horas extras... ya ves...

(18:45 pm)

Biónica- Tarde andas, ¿no, Fulanitacontable? ¿Hay que cerrar algún plazo, verdad?

Fulanitacontable- No, hija, estoy corrigiendo una carta que hay que mandar a los VIP... ¡plagadita de errores que está! pero ¡PLA-GA-DI-TA! ¡pero qué trabajo me están dando!

Biónica- Oh, pues entonces una carta bastante larga ¿no?

Fulanitacontable- Oh, no, sólo es una cara y media pero no te imaginas cuántos errores, jatetú, dos horas aquí, si es que esto no se puede mandar a ningún sitioblablabla...

(Un día cualquiera acercándose a unas vacaciones cualquiera)

Biónica- ¡Oh, un anuncio nuevo en el tablón! A veeer... ¿Y todos estos nombres?

Gerentesiempreocupado- 350 h
Fulanitacontable- 450h
Técnicoquevivedeputamadre- 300 h
....
...
...
Biónica- 0 h

Biónica- ¿Horas? ¿Pero qué horas?

Empleadosufrido- Horas extras... nos van a dar por saco pero bien...

(Flashback)

Gerentemedio- Bueno, y recordaros a todos vosotros, empleadossufridos, que tenéis un contrato por seis meses, que es posible que no se pueda renovar, y que tendréis que meter muchas horas extras. Eso sí, estas horas extras ni se pagan y ni se conmutarán en ningún caso por vacaciones, recordad que esto es una ONG, y hay que ser voluntariosos.

(Tiempo presente)

Biónica- Ahm... ¿y para qué ponen esta especie de ránking? Si total, ¡las horas extras no las pagan, jajaja!, qué ingenuos, ¿no? Porque es eso, ¿verdad?

Empleadosufrido- No te enteras, maja. Que las van a conmutar para poder cogerse las vacaciones. Y nosotros, los del contrato de seis meses quedamos aquí, pringando.

Y sí, yo sólo trabajo en el tiempo que me corresponde. por contrato. Y pienso que la jornada laboral debería fijarse en función de objetivos. Así no habría ineficientes.

(Tiempo presente más actual. Reunión de laboratorio. Hace un mes)

-Beukelaer, ¿ya has empezado a pedir los reactivos y materiales para el proyecto del gusanito?

-No, aún no. Es algo harto complicado, se nesesitan muchas cosas, me tengo que anotar tooodooo, la verdad que es una cosa muy complic...

-Vale, vale. La semana que viene nos cuentas más.

(Mismo sitio, hace tres semanas)

-Bueno, Beuke, ¿cómo va eso? ¿empezaste a pedir todo? ¿nos cuentas algo? ¿ya está en marcha el proyecto?

-No, aún no pedí, es que esto se pide a U.S.A. y no sé cómo habría que pedirlo, hay que haser quisá algún formulario por la web, la verdad que es una cosa harto difísil, se nesesita una jornada entera de ocho horas para trabajar con el gusano, nesesita diferentes medios, tengo alguna anotasión pero es que es bastant...

-¡Vale, vale! ¿Pero los medios los podrás ir haciendo, no?

- Son muchos los medios que se nesesitan, y no sé si tendremos todo lo que se nesesita, quiero recalcarles que es complicado...

-¡Vale, vale! Nos sigues contando la semana que viene...

(Semana pasada. Y ya)

Biónica- ¿Qué haces, Beuke, que no se te ve el pelo por el laboratorio?

Beukelaer- Resién llego de la biblioteca grande de preparar una presentasión sobre el gusano, para presentar a ustedes, porque es una cosa que no se ha hecho nunca acá, en este laboratorio y para que conoscan el gusano...

Biónica- Pero has ido pidiendo las cosas, ¿no? ¿Qué es, una minipresentación? De todas formas, por formación, aquí lo conocemos bastante. Se usa en muchos modelos, así que no es tan novedoso, ¿no?

Beukelaer- Oh, unos treinta minutos aproximadamente, pero todo son protocolos y cosas de esas... y de verdad, es una cosa harto complicada, va a ser muy difísil...

Biónica- OMG. Vale ya. Por piedad. Ya entiendo.

Da por saco. Y los diálogos de Beukelaer los he inventado parcialmente. Porque hablar con él... es opaco... denso como humo... imposible de recordar. Da la información objetivo debajo de grandes capas de información inútil. Este es de la CIA fijo.

Es algo así como leer esto, que es absolutamente verídico, y procedente de Atomarpor -información protegida, por supuesto-:

El curso internacional de temachachi dictado por nuestros distinguidos profesores lo dictan año a año, dos consecutivos en Atomarpor y el siguiente asignado a otro país, este 2010 le corresponde a Atomarmáslejos, la gran responsabilidad de su organización es asumido con seriedad y consciente de la importancia de que tales conocimientos sean difundidos a los profesionales que desarrollan el campo del temachachi en nuestro país.

WTF??

domingo, 2 de mayo de 2010

Para Elisa

Madre no hay más que una, porque nadie podría soportar el dolor de perderla dos veces.

Isabel Allende

Hablo mucho de mi madre. Tanto aquí, como en la vida real.

Con mi madre me entiendo sin sonido alguno. Podría pasarme el día entero sin audífonos con ella. La oigo perfectamente dentro de mi mente. Me gusta pensar que el sonido de su voz está bien guardado en mi biblioteca de sonidos. Aunque hay veces que se va al chino, a por vainas. Y entonces, nos reímos hasta llorar y recuerdo que debería apuntarme todos esos momentos.

Mi madre me despierta cada día. A pesar de lo que odio despertarme, en el fondo lo echo mucho de menos cuando no lo tengo. Los tiras y aflojas, que vuelva al cuarto de hora para ver que sigo en el mismo sitio, que me despierte con más irritación, y que al final nos riamos, porque soy tan perezosa que no sabemos qué voy a hacer cuando tenga un curro serio.

De vez en cuando asusto a mi madre, que viene a mi habitación a salvarm..., digo, a encender la luz, y descubrir una hija colgada de la lámpara.

Entre mi madre y yo, vacilamos a mi padre, que está cada día más sordo, pero se empeña en escuchar la radio con un casco, escuchar la tele con el otro oído, y comer con nosotras. Y mirarnos con sospecha cuando detecta nuestras risas y miradas.

Debates, comidas para mil personas, cuidados de enfermera, conversaciones profundas, risas explosivas, tuppers preparados con mucho esmero, comidas favoritas sólo para mí, mirar libretas a hurtadillas, cantinelas de ahorro, enfados esquenoseospuededecirnada, preocupaciones, visitas al otorrino, tristezas compartidas, protección, otitis... tantas cosas.

Algún día te escribiré una entrada como realmente te mereces. Pero es que entonces sería un libro. No se puede ser tanto y tan madre, mamá.

Feliz día, ama

Madre es el nombre que dan a Dios los labios y los corazones de los niños.

El Cuervo