lunes, 25 de julio de 2011

Lo-que-no-debe-ser-nombrado (la pregunta maldita)

Las dos palabras más bonitas que te pueden decir no son 'Te quiero', sino: 'Es benigno'.

Desmontando a Harry

Cuando haces la pregunta maldita, en algún lugar del mundo un pobre becario llora de desesperación -y mata un gatito-. ¿No queréis que eso ocurra, verdad? Salvad pues a los pobres gatitos con una serie de prácticos consejos. A los becarios que les den. Además nadie sabe muy bien lo que hacen.


Cuando te encuentras una pobre víctima de "lo-que-no-debe-ser-nombrado", se hace la pregunta de cortesía:
-¿Qué tal? -Inciso: es muy importante preguntar ¿Qué tal(puntofinal), y no ¿Qué tal(puntossuspensivos)? Si lo hacen, que sea siempre bajo su responsabilidad.-
La víctima -o nuestra víctima, según se mire- nos puede contestar:
1. Bien. (atención, este es un bien con punto final. Deberemos ser avispados para reconocerlo. El que avisa no es traidor)
2. Bien, sin-más (variante que confunde a los interlocutores cual depredador disfrazado de oveja. "Sin-más" no significa "¡Por favor pídeme detalles!". Es la muerte segura.)
3. No sé. (Alerta roja. Alarmas. Efectivamente, la víctima no sabe. Procuremos no ceder al mortífero engaño. ¡Es una trampa! ¡Pero la víctima tampoco lo sabe!)

Ante estas respuestas, si estamos poco avezados en el manejo de estos loc... digo víctimas, podemos reincidir en nuestro error:
-Bueno, y qué tal va la tesis...
Posibles alternativas que responderá la víctima:
1. BIEN. (atentos a inflexiones en la voz. Si parece que mastica... MALO. Si sonríe estirando la boca... MALO. Si echa espuma por la boca... ¡corre, que aún estás a tiempo!)
2. Bieeen, sin-máaas... (tenemos a nuestra víctima rápidamente al borde de la desesperación. Cuidado. Si llora, podremos respirar de alivio momentáneamente. Pero hay que emprender la retirada rápida y discretamente)
3. NO-LO-SÉ (Significa en su acepción más literal "No quiero hablar de ello, y voy a matar gatitos". No os dejéis confundir y no intentéis sacarlo de esa duda. No, no necesita ayuda. De verdad que no sabe qué tal va).

Si somos inconscientes y queremos aventurarnos en los límites de lo desconocido -o somos muy lers y no detectamos el lenguaje corporal o algo-, nos inclinaremos por las siguientes variantes:
1. ¿Pero bien de verdad? ¿Te falta mucho? ¿Cuándo la lees? (esta es de temerarios. También llamada "los tres puntos de presión del doctorando". Tiempo de respuesta: instantáneo).
2. ¿No sabes? ¿Pero cómo vas? ¿Empezando, al medio, acabando? -Inciso: aún me pregunto por qué la gente tiene necesidad de hacer preguntas en pack de tres...-
A partir de este punto, las respuestas se clasifican en:
1. GRRRHSXXX...
2. Cuando se alineen los planetas (disculpen a las pobres víctimas, en realidad no sabéis lo que estáis haciendo...).

Y ya la variante reina, ideal para una muerte segura (de ambos, la víctima y el policía que somete a cuarto grado, por implosión espontánea):
-Bueno, pero vamos a ver ¿cuánto te falta para terminar? En un porcentaje o así... ¿qué porcentaje llevas hecho? (ésta, he de decir que es tremendamente imaginativa...o desesperada, que también sufren algunos polic... digooo, interlocutores).

O mueren los dos, o la víctima termina haciendo algo como esto:

Un croquis de situación. Al menos en casa se vive mejor.

PD: Lo siento J, has vuelto a salir en el blog...
PD2: Ya sabemos que de verdad queréis saber cuándo acaba el suplic... digooo "lo-que-no-debe-ser-nombrado" pero... hay que parar esta masacre de gatitos.

lunes, 18 de julio de 2011

Lo-que-no-debe-ser-nombrado (la precuela)

Hola, soy Chema y estoy andando, estoy andando y me llamo Chema.

Tesis

Parece que fue ayer cuando fue febrero, ¿verdad?
Yo creo que debo una explicación. O varias. Y si es en varios posts, mejor -y ya si los rebozo y los empano, quedarán comestibles y todo-.
He cambiado. Difícilmente volveré a ser la misma. Antes era una persona que controlaba el desorden obsesivo compulsivo. Ahora es el desorden el que me controla -bueno, ya menos, que ya está depositada-.
Cuando empiezas a escribir "lo-que-no-debe-ser-nombrado", todo el mundo -no lo he dicho bien... TODO EL MUNDO- te cuenta la anécdota de aquel becario que perdió el pendrive o no había hecho copias de seguridad de la te... ehhh, ""lo-que-no-debe-ser-nombrado".

En serio, ¿por qué lo hacéis? ¿De verdad conoce alguien a ese pobre becario? Porque todo el mundo -no, tampoco... TODO EL MUNDO- tiene un conocido que tiene un primo de un amigo que... Esto es una conspiración, estoy segura. Sospecho que es la misma historia que la del mail en cadena que Aol dará 0,005 céntimos a los padres de la niña -qué ratas los de Aol, darles el dinero, hombreyá- a punto de morirse por cada mail que se reenvíe. La niña ha muerto un trillón de veces, y nuestro amigo el becario sigue perdiendo la única copia de "lo-que-no-debe-ser-nombrado" en Singapur.

A lo que iba. ¿Por qué lo hacéis? Luego conseguís que tengamos cuatro copias, y en cuanto vayamos a casa de nuestro hermano le digamos a ver si no le importa que le petemos la memoria con una copia de "lo-que-no-debe-ser-nombrado"... ¡pero si luego no te vas a acordar! -como mi abuelo que metió los billetes entre platos y platos en la cocina, y volvió loca a toda la familia buscando el dichoso dinero. Claro que el hombre creía que le habían robado...-.

Y así vas, a todas partes con el disco duro. A comer con el disco duro. De fiesta con el disco duro (y el bolso vuelto del revés, no importa el dinero, importa "lo-que-no-debe-ser-nombrado"). A hacer un pis con el disco duro. Al café con el disco duro. Y encima sin ponerle nombre. Si se hace un vacío cada vez que no lo tengo a la vista...

Pero la mejor de todas es cuando vas en el coche... ¿y si me atracan? ¿y si abren la puerta y se llevan la mochila -con el disco duro-? (y si muero, no, para qué contemplar esa minucia comparado con ¿¿Y SI ME ROBAN EL DISCO DURO??). Entonces lo metes en la guantera. Y como esto de "lo-que-no-debe-ser-nombrado" ocupa tanto espacio cerebral -en serio, no queda espacio para medir el tiempo, pero eso para otro post- te olvidas... y cuando llevas 30 pasos (ni uno más, ni uno menos) se te sale el corazón por la boca, pensando en la malvada banda de albanokosovares que está rompiendo la luna para llevarse el disco duro. Durante el tiempo de escribir "lo-que-no-debe-ser-nombrado" tienes una relación psicótica con el disco duro. No sé cómo no nos denuncian por acoso, de verdad.

Y llegas al coche, y descubres que está sano y salvo, y que además sólo te faltó colgar el bolso de la puerta. Llegas a casa y ahí no acaba todo. ¿Y si se quema la casa? ¿Y si se moja porque se le cae ese vaso que está en la otra punta de la habitación? Obviemos que está en la otra punta de la habitación... ¿y si hay un cortocircuito?

Agotador. Porque claro, conforme vas escribiendo, la cosa se sobredimensiona -como este post, un rollo- y empiezas a sentirte como si manejaras una bomba de plutonio enriquecido. Que si tu ordenador hace Fukushima, te internan directamente. La cosa se vuelve inestable -especialmente si trabajas con imágenes en formato metarchivo de Windows mejorado, aparecen y desaparecen como si fuera una ouija, hay que invocarlas y todo para que aparezcan-.

Líbranos Señor de las Tesis en Comic Sans. Porque en todo momento de la vida del becario hay que decidir el tipo de letra-la letra dice muchas cosas, y Comic Sans ya sabéis lo que dice, y encima feo-. Y el tamaño de la fuente, para que no parezca un "Teo va al cole" en vez de una Tesis. Y no voy a decir cómo la he escrito, porque he cedido al gusto (antiguo) de mi director a cambio de... a cambio de... venga va... a cambio de poder justificar los párrafos. No me apedreéis.



Y bueno, seguiremos contando en próximas entregas. La siguiente: la pregunta maldita.

¿Y cómo estáis todos? Qué buena tarde se ha quedado, ¿no?