
Es una pena que se tarde tanto en crecer, porque seguro que cuando sea mayor me olvidaré de todo lo que me han hecho y no me acordaré de vengarme.Cosas que nunca te dije
Inspirado aquí.
Te han puesto unos audífonos. Ya, son enormes, de color carne como unas bragas de abuela, sí. Y lo peor de todo es que no conoces a nadie que los tenga.
No te preocupes por eso. Ya has asumido que estarás sola, será tarde cuando conozcas a otros sordos y aún así seguirás estando en el medio. Aunque pueda ser frustrante, aprenderás que estar en el medio puede ser divertido.
No es divertido sin embargo quedar marcado ante el resto de la gente, es cierto. Convengo contigo en ello. Te costará, y lo pasarás mal, pero... ese va a ser tu trabajo para madurar. No hagas caso cuando se rían de tu voz. No es realmente importante. Lo importante es tener algo que decir con esa voz. Deja de luchar contra la S, si a mis 30 años no hemos conseguido nada, perdemos el tiempo.
No tengas miedo de la gente. Te diría que te dejaras de fusionar con las paredes, pero entiendo que de alguna manera quieres mitigar el dolor de las bromas, y evitarlas para que no duelan más. Deja que te conozcan. No eres como ellos, igual que ellos no son iguales entre sí. No te agarres el pelo cuando hace viento, agárrate la falda, que se vuela. No ocultes tus audífonos. No ocultes tu sordera. Intenta construir tu orgullo. No tienes que pedir disculpas por ser como eres. Sé que esto es muy difícil, el esfuerzo será arduo. Uno no se pone coleta de la noche a la mañana y se siente con fuerzas para sentir la mirada de la gente. Es cierto. Pero lo vas a tener que hacer algún día.
¿Quieres que te cuente un secreto? Aprende a darle la vuelta a todo. Empieza por desafiar la gente para desafiarte a ti misma. Ríete más, quién te dijo que era mejor estar seria para que no se rieran de ti. Todo lo contrario.
Abandona esa idea de que a lo mejor eres retrasada. Retrasada está la educación que no saben muy bien qué hacer contigo. Ya sé que has visto mucho pasillo de las veces que te han pillado copiando, y que Paquita dice que las matemáticas no se te dan bien. No les hagas caso. Desafíales.
Y tranquilízate, no eres adoptada, a pesar que te resulte muy sospechoso caerles bien a todos los gitanos del colegio. Para ellos eres bonita aunque esto a ti no te importe nada porque lo que te preocupa de verdad es ser retrasada, no vayas encogida, no vas a crecer tanto, todos esos enanos llegarán a ser aún más altos que tú. Qué se le va a hacer, en esta familia con lo de crecer somos ansiosos.
Claro que alguien que no sea de tu familia te llegará a querer, tonta. Te llegarán a querer (y mucho) unas cuantas veces, mal o bien ya lo irás descubriendo. Aprenderás algo con cada uno de ellos. Tropezarás y desearás que no hubiera pasado, pero... no veas fallos, ve lecciones.
No pasa nada cuando cierras los ojos para dormir. El mundo duerme contigo. Sé que este es un aspecto que todavía tendremos que trabajar en la edad adulta, pero... no tengas miedo cuando te meten en la cama para dormir. No te agobies, ellos no se van. Todavía necesitarás dormir acompañada unos años más. Tranquilízate, no te vas a quedar sola como la vez que fuiste a buscar a mamá en pijama y zapatillas calle abajo.
No te preocupes por el dinero. Como viene se va y papá y mamá podrán con el gasto de los audífonos, despreocúpate por eso.
Desayuna, sé que el miedo te hace el estómago pequeñito, pero desayuna, que mamá está preocupada -y a todo esto, cómo se te ocurre pedir huevo cocido para desayunar porque no sabe a nada...-. No dejes que el miedo te haga salir de clase todos los días para tirar el desayuno.
Eso que tienes es miedo y lo sabes.
Y no hay nada que temer.
Te lo prometo.
Un abrazo de tu yo de los 30 años.
PD: De la niñez se sale y tiene cura. Pero por el dios en el que no creerás, intenta que sea un poco más feliz. Y el resto, ya te lo iré contando.
PD2: Quiérete. Mucho. Más. Yo lo hago.


